Hoy celebramos el aniversario del nacimiento de una gran figura de la danza. El 26 de mayo de 1877, San Francisco vio nacer a la gran Isadora Duncan. Era hija de inmigrantes irlandeses. Bailarina y coreógrafa, desarrolló una forma de bailar más allá de los convencionalismos y la rigidez de la época. Fascinada por el movimiento de las olas, escribió en su autobiografía:

Nací a la orilla del mar. Mi primera idea del movimiento y de la danza me ha venido seguramente del ritmo de las olas...

Con tan solo 11 años dejó de estudiar para dar clases de danza en la escuela fundada por su madre, donde también trabajaban sus hermanos. Durante su adolescencia estudió ballet clásico y teatro. Un poco más adelante, en el año 1900, convenció a su familia para emigrar a Europa. Vivieron primero en Londres, donde Duncan pasaba largas horas en el Museo Británico admirando las expresiones artísticas de la Grecia Clásica. Luego fueron a París y en el Louvre y el museo Rodin estudió la danza y la literatura antiguas. De esta forma consolidó su estilo único de baile.

En contraposición a la danza clásica, a Isadora le encantaba la belleza de la antigua Grecia y por eso bailaba con el pelo suelto, descalza y con una túnica transparente. Su naturalidad y pasión por la danza fue reconocida incluso por los más críticos con su arte. 

Isadora Duncan pintada por el artista Josep Clará

FUENTE: museoreinasofia.es


 

Isadora Duncan posó para el artista catalán Josep Clará
al igual que lo hizo "La Argentina" otra bailarina también revolucionaria de la época y de la que podemos encontrar información en la sala 205.12 del Museo Reina Sofía.


Antonia Mercé, "La Argentina" recibe este apelativo a causa del
del país que la vio nacer en 1890, mientras sus padres españoles y también bailarines estaban de gira.

Desde muy pequeña estudió danza y canto clásicos, pero pronto comenzó a interesarse por las danzas regionales y tras una primera etapa en el mundo de las variedades, se consagró como una gran bailarina de danza española.

En Francia fundó en 1928 "Les Ballets Espagnols" (siguiendo la estela de "Les Ballets Russes” de los que también el museo se hace eco en la sala 207.01.

Cartel  de Les Ballets Espagnols expuesto en la sala 205.12 del Museo Reina Sofia

FUENTE: museoreinasofia.es


 

Antonia Mercé se convirtió además de en bailarina y coreógrafa en una gran empresaria. En su compañía, la música, la escenografía y los trajes los llevaban a cabo importantes artistas de la época. Como Manuel de Falla y Granados en la música o Néstor Fernández de la Torre en los figurines.

La importancia de esta compañía radica además en que "La Argentina" consiguió internacionalizar el ballet español gracias a la particular visión que tuvo al estilizar el folclore y el lenguaje popular. Siempre se dice que el baile español era de una manera antes de Antonia Mercé y que con ella cambió para siempre. Tenía una gran destreza con los palillos y movía la cintura con una gracia antes desconocida. Sus taconeos eran rápidos y virtuosos. Todo esto impregnó a la danza española, marcando un antes y un después.


Con "Les Ballets Espagnols" Antonia Mercé hizo giras por América, norte de África y Asia donde llegó hasta Japón y Filipinas. El éxito internacional consiguió el reconocimiento de su figura entre entendidos y público en general. 

Antonia Mercé "La Argentina" en plena gira por Asia

FUENTE: elperiodico.com


 

Tanto Isadora Duncan como Antonia Mercé murieron jóvenes y en inesperadas circunstancias. Duncan sufrió un accidente mortal mientras viajaba en coche y su largo chal se enganchó en la llanta del automóvil, provocándole estrangulamiento y la muerte casi instantánea. Por su parte, "La Argentina" se encontraba descansando en Bayona cuando murió de un ataque al corazón. Muchos dicen que fue la primera víctima de la guerra civil, pues quedó muy afectada tras enterarse del comienzo de la guerra el 18 de abril de 1936 y esa misma noche, falleció.

El hecho de que murieran jóvenes, no les impidió convertirse en referentes de la danza. Muy al contrario, gracias a ellas, este arte evolucionó e inspiró a muchas otras bailarinas y coreógrafas. Un buen ejemplo es el de Crystal Pite, coreógrafa canadiense con más de 35 años de carrera y autora del mensaje del día internacionalde la danza en 2026.

Entre las palabras que nos ha dejado Pite destacamos las siguientes:

Somos bailarines, todos nosotros. La vida nos mueve; la vida nos danza. Tan efímera como el aliento, tan concreta como el hueso, la danza está hecha de nosotros. Esculpimos el espacio. Escribimos con el cuerpo en un lenguaje sin palabras que, sin embargo, comprendemos profundamente. Al danzar, habitamos con gracia el espacio interior y el que nos rodea.

Como la vida, la danza se crea y se destruye a cada instante. Como el amor, está más allá de la razón.

 

Puedes encontrar mas información en audio:

 Isadora Duncan: Pincha aquí

Antonia Mercé, "La Argentina": Pincha aquí 

 

C.L.

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