La sala 205.7 está resultando ser muy inspiradora para los redactores de esta gaceta. Además de la famosa maqueta con manivela, que tanta atracción ejerce en nuestros visitantes y de la que ya dimos cumplida cuenta en otro artículo (👉 enlace), hay también en esta sala un pequeño documental de Ernesto Gimenez Caballero, Gecé, que se retransmite en bucle y en el que van apareciendo personas famosas de la intelectualidad y de la vida pública del momento en que se rodó, aproximadamente los años 30. El documental se llama Noticiario cineclub y aquí os dejo el enlace por si alguien quiere visionarlo tranquilamente. Es un documento audiovisual restaurado con gran acierto por la filmoteca española.



Dura aproximadamente 9 minutos y no tiene desperdicio por todas las personalidades que salen retratadas. Entre ellas resalta la figura imponente y carismática del conde Keyserling. No miento si digo que el conde es el inductor de este artículo por la curiosidad que me despertó la primera vez que lo vi mientras vigilaba la sala. Me quedé impactada por su porte y elegancia. No tenía ni idea de quién era, pero parecía una estrella de cine. Su figura tan atractiva con ese abrigo con solapa levantada, el sombrero, la barba con perilla... La seguridad y el encanto con el que mira a cámara me animó a indagar y de paso se me ocurrió acercarme también a todas las personalidades que iban discurriendo por el documental. He intentado descubrir por qué los eligió Gecé. Daba por hecho que todos debían ser personas muy conocidas en su momento, y por eso voy a rescatarlos del olvido, sobre todo al conde Keyserling. Pido perdón antes de empezar por mi ignorancia porque creo que es mucho más conocido de lo que yo imaginaba. 


Foto del conde Keyserling del video de la sala


Keyserling fue un importante pensador y filósofo alemán, muy reconocido en esos años. De hecho, la gran Maruja Mallo lo nombraba en el video de la última sala de su exposición temporal. Me sorprendió cuando lo escuché porque ese nombre me acompañaba desde la primera vez que me tocó vigilar la 205.7, pero escuchar a Maruja Mallo hablar de él con esa rotundidad y seguridad que la caracterizaba, asegurando ante la cámara que el conde Keyserling "representaba a Alemania igual que Ortega a España y Stravinsky a Rusia” me convenció de que la idea originaria del artículo de querer acercarme a este protagonista merecía la pena. Entre paseo y paseo por la sala fui apuntando todos los nombres que iban saliendo en el vídeo. Como son tantos los personajes que aparecen y no quiero cansar mucho a los futuros lectores, creo que este artículo lo iré preparando poco a poco y lo publicaré por entregas en varios episodios. Al conde Keyserling llegaremos a su debido tiempo. Comencemos…


Foto extraída del video de la sala


Empieza el documental y aparece una multitud de estudiantes con banderas que llevan escritas las siglas F.U.E. Esta fue mi primera búsqueda, encontrar el significado de las siglas que aparecen en esas banderas agitadas con tanta vehemencia. Aunque el documental es en blanco y negro, ahora sé que eran de color rojo y los que las agitan, estudiantes.

F.U.E. es el acrónimo de la Federación Universitaria Escolar, organización de estudiantes de gran importancia que se fundó en 1926 en la Universidad Central de Madrid, como alternativa a la A.E.C., Asociación de estudiantes católicos. Eran años convulsos y la F.U.E. impulsó y lideró las movilizaciones estudiantiles contra la dictadura de Primo de Rivera. Esta organización reivindicaba reformas en la enseñanza y nuevos valores socioculturales, como el feminismo y el naturismo. Uno de sus fundadores y líder de la F.U.E. es el personaje que sale retratado en el documental, el señor con bigote y gafas que es aclamado por la multitud. Se trata de Antonio María Sbert, nacido en 1902. De origen mallorquín, se trasladó a Madrid para estudiar en 1918, y se convirtió en el líder estudiantil de los movimientos opositores a la dictadura de Primo de Rivera. Fue detenido y expulsado de la universidad en marzo de 1929, y puesto en libertad el 31 de enero de 1930, tras el fin de la dictadura y bajo el gobierno de Dámaso Berenguer. Ese enero de 1930 fue un mes bastante agitado. El general Primo de Rivera disolvió la F.U.E., y en respuesta, el 22 se convocó un paro general en todas las universidades españolas apoyado por las fuerzas sindicales. El 28 de enero dimitió Primo de Rivera y el 31 de enero se aprobó la liberación de Antonio María Sbert. El noticiario de Gecé es de 1930, así que pienso que esas imágenes que recoge se corresponden con el recibimiento que sus compañeros de la F.U.E. le hicieron tras su liberación. 


Foto extraída del video de la sala


Si bien el protagonista indiscutible es él, la cámara de Gecé también recala en otros estudiantes a los que no he sido capaz de poner nombre, aunque seguramente serían otros destacados miembros de la organización estudiantil como Emilio González, José Dicenta, Antolín Alonso Casares. También hay una mujer que aparece en primera fila entre todos los estudiantes, apenas aparece un segundo, pero resalta por ser la única. Creo que podría ser Carmen Caamaño, una relevante estudiante que formó parte de la junta directiva de la F.U.E.

Tras la proclamación de la Segunda República, la F.U.E. y otras organizaciones estudiantiles se disuelven para ligarse a partidos políticos.

Siguiendo el documental, la siguiente parada la haremos en ese texto que dice:

Castellanos y Catalanes. En nombre de la intelectualidad catalana Juan Esterlich invita a los intelectuales madrileños a un homenaje en Barcelona, para corresponder a los actos de simpatía madrileña en estos últimos años, como el del Libro Catalán en Madrid.
 

Después aparecen las imágenes de Joan Esterlich y Menéndez Pidal charlando mientras pasean y a continuación un viaje en tren donde, asomado a la ventana, sale otro nombre, José Castillejo, que era profesor de la Institución Libre de Enseñanza y secretario de la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas y gran promotor de la Escuela Plurilingüe, y por supuesto, uno de los asistentes al homenaje. Esta parte del documental narra el encuentro que se produjo en Barcelona el 23 de marzo de 1930 entre la intelectualidad castellana y el pueblo catalán representado por intelectuales y autoridades del momento. Joan Esterlich fue uno de los miembros de la comisión organizadora, y Menéndez Pidal uno de los homenajeados, amén de otros muchos intelectuales que también asistieron al encuentro en Barcelona. El homenaje era un acto de cordialidad para agradecer a todos esos intelectuales el posicionamiento a favor del catalán durante la dictadura de Primo de Rivera, cuando se prohibió su uso en la enseñanza. Sorprenden mucho las multitudes que esperaban en la estación a la delegación castellana, y también me llama mucho la atención esa manifestación gigantesca que recibe a los intelectuales castellanos en el Paseo de Gracia y los discursos desde el balcón del Ayuntamiento. 



Fotos del vídeo de la sala


No estaría de más recordar a algunos políticos actuales (que impulsan más la desafección y el enfrentamiento) estos lazos de simpatía entre Madrid y Barcelona, y el acercamiento y la admiración que todos esos intelectuales castellanos de 1930 mostraron hacia el pueblo catalán, y el recibimiento multitudinario que se les dio a su llegada a Barcelona en el Paseo de Gracia. La cámara de Gecé fija la atención en muchos rostros, pero como no pone los nombres, apenas los reconozco. Sé por algún periódico de la época que recoge el encuentro que al acto asistieron por parte castellana muchísimos intelectuales, Azaña, Marañón, José Bergamín, Ortega y Gasset, Benjamín Jarnés, Pedro Salinas, José Castillejo, Álvarez del Vayo, Luis Bagaría, Juan de la Encina (muchos de estos nombres los he leído en alguna cartela de las salas del museo)… y muchos otros, como Ramón Gómez de la Serna que es muy fácil de identificar cuando Gecé hace el barrido mostrando los rostros de los participantes al encuentro.



Hércules Picassiano según Gecé de la catedral de Ávila


El documental continúa su marcha de una manera muy poética. Gecé lo llama deformaciones de un paisaje manchego y Castilla en ráfagas. Es más cine que documental y son unos cuantos fotogramas donde aparecen las imágenes reflejadas en el faro de un coche. Según va circulando, vamos dejando atrás llanuras y cipreses. En el minuto 4 nos despedimos de Pastrana y del Hércules Picassiano de la catedral de Ávila, al que pienso buscar en la fachada la próxima vez que visite esa ciudad.

Hasta aquí la primera parte del artículo. Continuaremos en el siguiente contando los personajes que Gecé va nombrando y retratando… y mientras, a seguir disfrutando en las salas de nuestro museo.


Yoruba

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