Mostrando las entradas etiquetadas como diván del ReinaMostrar todo
Repaso veraniego (2/2)

Como no podemos permitir que esas breves joyas literarias de nuestro compañero Fernando queden olvidadas en las profundidades de un grupo de Whatsapp —y encima un grupo del trabajo—, hoy traemos la segunda parte del repaso veran…

Diván del Reina: El desayuno eterno

Admirada Srta. Trancis, Le escribo porque en las últimas semanas los vigilantes estamos viviendo una serie de cambios que nos entristecen profundamente, aunque nos duela admitirlo. Unas alteraciones que han transformado un lugar …

Diván del Reina: Crónica de un sábado anunciado

Estimada Srta. Trancis, Ha llegado el momento de pedirle consejo porque hay algo que me desasosiega y me perturba por dentro. Algo que hace que, llegado cada viernes por la tarde, comience a transpirar, el pulso se me desboque y …

Diván del Reina: Los abrazos infinitos

Estimada Srta. Trancis: Le escribo desde un recóndito lugar del Museo porque no deseo que nadie más sea conocedor de la triste situación que llevo atravesando durante los últimos meses. En el Museo hay un individuo, por no utiliz…

Diván del Reina: La invisibilidad de la línea

Admirada Srta Trancis: Me dirijo a usted en este espacio tan bien llamado “diván” del Reina para exponerle mi caso: Me ha tocado trabajar en diversas ocasiones en una sala que me trae por el camino de la amargura. La sala en conc…

Diván del Reina: Amores de Barra

Mi muy apreciada Srta. Trancis: Me atrevo a escribirle por primera vez, con cierto pudor, y también con mucha confusión, porque nunca pensé que a mi edad pudiera encontrarme en una situación así. Tengo cerca de sesenta años y sie…

Diván del Reina: La relatividad del tiempo

Estimada Srta. Trancis: Le escribo desde una de las silenciosas salas de un Museo donde trabajo como vigilante de sala, un lugar donde hasta el más leve susurro resuena… menos, claro está, cuando se trata de ciertos compañeros cu…